jueves, 12 de junio de 2008

Proyecto de investigación/evaluación



Instituto Latinoamericano de
la Comunicación Educativa

Las facultades y escuelas de medicina en México ¿contextualizan a sus alumnos sobre las conveniencias del real cuidado
de la salud en el país?

Maestría en Comunicación y Tecnología Educativa, con enfoque en salud

Módulo de Investigación



Protocolo de investigación

Tutor: Raúl Porras Rivera

Alumno: Mario Alfredo Rodríguez León
Grupo 1
Sede: Alianza Médica Churubusco


Mayo, 26 de 2008.









Resumen
La salud, como característica humana, representa un patrimonio de cada uno de los individuos y, en suma social, una riqueza de las naciones. La formación de recursos “para la salud” involucra una serie de factores que permitirán al Estado vigilar la formación de profesionales con los que la sociedad podrá resolver sus problemas en éste ámbito. La pregunta es: ¿se está formando a los médicos mexicanos que la nación requiere frente a los retos vigentes y crecientes de la salud pública? Se recopilaron 11 programas académicos de diferentes escuelas y facultades de medicina mexicanas. Se clasificaron sus contenidos en cuatro categorías, se generó una lista de cotejo para la clasificación general y se obtuvieron los siguientes resultados:
Se concluye que en la formación de médicos mexicanos, es mayor la proporción de conocimientos orientados al diagnóstico y tratamiento de enfermedades instauradas que a la prevención de las mismas. Al menos enunciativamente, parece que la enseñanza sobre el enfoque de riesgo y la efectiva prevención a los daños a la salud, es proporcionalmente menor.


Introducción
La salud parece ser un patrimonio realmente poco ponderado por la población mexicana. Entre uno de los factores que probablemente influye sobre esta situación, está la enseñanza de la medicina como profesión. Da la impresión que a los alumnos de la carrera de medicina, en lo general, se les enseña enfática o preferentemente a “curar” las enfermedades más que a prevenirlas, obvio es que –si así la aprenden-, así ejercerán su profesión. Del mismo modo; si desde el inicio de su carrera, se les “enseña” liminal y subliminalmente que el éxito profesional ya como médicos, únicamente será posible si se especializan o, mejor aún, se “sub” especializan, perderán el marco referencial de lo “general” como meta y se reducirá al currículum del pre-grado a un mero trámite o prerrequisito para especializarse; es decir, la profesión de “médico general”, quedará en franca desventaja. 1,2,3,4

Los graduados de medicina deben entender su papel en la protección y la promoción de la salud de una población entera y ser capaces de tomar las acciones apropiadas. Deben entender los principios de las organizaciones de los sistemas de salud y sus fundamentos económicos y legislativos. Deben también tener un entendimiento básico del manejo eficiente y efectivo sobre los sistemas para el cuidado de la salud.5 Esta cita, que describe desde el punto de vista de expertos, las habilidades, destrezas y las RESPONSABILIDADES de los graduados de la medicina, afirma que los médicos deben poseer “la cualidad para PROTEGER LA PROMOCIÓN de la salud de una comunidad entera”.5 Realmente en México, ¿se está preparando a los profesionales de la salud con una visión integral sobre el prever y el tratar enfermedades? ¿Hasta donde esta es una responsabilidad más de las instancias formativo-profesionales que de los propios alumnos?

Es conveniente recordar que durante la “historia natural de la enfermedad”, existen diferentes períodos: el preclínico y el clínico [Leavell y Clark]. Aún antes de la formal instalación de la enfermedad, existen una serie de etapas que como sociedad y como Estado, deberíamos asumir. Sin embargo, la enseñanza de la medicina es fundamentalmente impartida sobre una base principalmente organicista y orientada al diagnóstico de las enfermedades. El humanismo, las ciencias sociales y los componentes psico-afectivos son menos abordados y se les dedica mucho menos tiempo que a los temas orgánicos. No se trata de juzgar aquí si esto es “bueno” o “malo”; sino únicamente enunciarlo como un hecho real.8





Etapas para la atención integral de la salud; el papel del Estado
Educación
Hacia una cultura de la salud; hogar, escuela, sociedad
Información
Sobre los más frecuentes problemas sociales de salud. Individuos y grupos de riesgo
Orientación
A quienes estén predispuestos a algunos problemas (herencia, trabajo, hábitos y costumbres)
Prevención
Adecuación de hábitos, costumbres y aplicación de los “contra riesgos”
Detección
Oportuna sobre grupos específicos, ante ciertos riesgos detectados
Diagnóstico
Exacto, oportuno, pronto e integral
Manejo específico
Calificado, competente, integral y continuo. Educación específica. Individuo y sociedad
Rehabilitación
Temprana, pronta, calificada y específica
Apoyos específicos
Grupos, sociedad, gobierno y estado

¿Cuáles son las consecuencias de esta manera de actuar y de enseñar la medicina?; quizá las que se pueden destacar son:
El egresado de la carrera de medicina esta suficientemente capacitado para atender enfermos (diagnóstico y tratamiento)
El egresado no está suficientemente consciente de las necesidades de salud y el mantenimiento de la misma en la misma proporción que como lo está para el diagnóstico, el tratamiento y el manejo de las complicaciones de la enfermedad
La enseñanza de la medicina está más orientada a “esperar” a que el enfermo sea quien decida acudir a una consulta (actitud reactiva), a que el médico actúe de manera anticipativa (no aplica suficientemente el enfoque de riesgo y menos con enfoque social; es decir, no se promueve una actitud complementariamente proactiva)
La población asume este papel como el único posible para relacionarse con el sistema de salud, o al menos el principal
Las enfermedades frecuentemente le son diagnosticadas a los pacientes en etapas con franco daño orgánico (fundamentalmente las crónicas como el cáncer, la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, por mencionar algunas de las más frecuentes). Ya sobre estas etapas, las opciones terapéuticas frecuentemente son para el control o la paliación de los daños.7,8
Los costos por la atención médica reactiva, suelen ser mucho más altos que si se emplearan más acciones preventivas y preactivas por parte de los equipos de salud, los académicos de todos los niveles escolares y la sociedad en pleno (una más fortalecida y consciente EDUCACIÓN PARA LA SALUD). Diferentes experiencias en otros países dan cuenta fehaciente de ello.10

Se reconoce que el fenómeno de “enfermar” pone en juego diferentes situaciones. Hoy sabemos que existen factores que favorecen muchas de las enfermedades, transmisibles o no; factores que, por su ausencia o presencia, causan o favorecen enfermedades. Por ello, a éstos les denominamos precisamente “factores de riesgo”. Reconocemos entonces que enfermar no es tan sólo tener síntomas o signos claros, sino que, desde mucho antes, por predisposiciones genético-familiares y/o derivados de conductas (hábitos y costumbres). 10

Entendamos que la atención médica en nuestro país se asume principalmente como una acción “de curar”. Incluso, ante la pregunta: ¿Cuándo debemos ir al médico?, la mayoría de las personas contestaremos: “¡pues cuando estamos enfermos!” El gran problema es que esta manera de ejercer la medicina da como resultado menoscabo en la calidad de vida, ya que se favorece el avance y consolidación de la enfermedad, particularmente ante las crónicas.
Ante esta situación, cabe volver a preguntarse: los médicos mexicanos ¿están formándose con una visión integral?, o ¿son principalmente entrenados para reconocer las enfermedades y entonces tratarlas?

El objetivo de este trabajo es conocer la proporción de conocimientos que para la reacción al daño y la restauración de la salud contienen algunos programas académicos de escuelas y facultades mexicanas de medicina y contrastarlos con los contenidos que estén dirigidos a otras materias, con énfasis en la anticipación a los daños de la salud y el enfoque de riesgo.
Categorías: conocimientos para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades; para la preservación de la salud y el enfoque de riesgo; humanidades y administración.
Es posible que, si la visión formativa de las escuelas y facultades de medicina en México se fortaleciera con aspectos preventivos sobre la efectiva anticipación a los daños a la salud y la aplicación del enfoque de riesgo, se generará un importante beneficio a la población traducido en bienestar y economía.

Método.
La investigación que planteo es CUALITATIVA, dado que explorar las actitudes profesionales de algunos médicos recién egresados, que están actualmente cursando alguno de los tres primeros años de los posgrados de especialización en los hospitales de México y más específicamente en el Hospital General “Dr. Manuel Gea González” de la SSA, acerca de los dos enfoques previamente enunciados (reactivo/curativo y proactivo/preventivo) de la medicina en el contexto nacional, así como conocer su visión acerca de esta situación, sus posibles consecuencias y posibilidades de adecuación desde su propia perspectiva.

Definición de variables.
Parto de la estructuración de una hipótesis descriptiva, que permite la identificación de algunas características observables, con base en la misma:
Variable: Contenido curricular en los programas de medicina:
Materias básicas
Materias clínicas
Materias con orientación preventiva, social y humanística
Variable: El papel del egresado ante las necesidades de salud de la población
Prevención de los daños (de las enfermedades)
Curación/paliación de los daños
Variable: Situación general de la salud en México:
Modelo: sobrepeso y obesidad
Modelo: diabetes Mellitus
Modelo: conciencia sobre los costos de la atención
Sobre estas variables generales, se generarán los cuestionamientos necesarios que permitan conocer la proporción que guardan los contenidos “curativos” y los “preventivos” de los programas académicos de medicina.


Contexto de observación.
Se procederá a la recolección de datos no estandarizados. No se pretende extrapolar los hallazgos finales de manera estadística o probabilística hacia poblaciones amplias. Se diseñará un instrumento de registro de información para su aplicación en la población mencionada.

Propongo el diseño de un cuestionario individual dirigido o de una encuesta con respuestas cerradas (Likert), para su aplicación sobre la modalidad de entrevista a médicos recién egresados, posiblemente médicos residentes de primer y segundo año, precisamente porque están en el ámbito de cursar alguna especialidad o sub-especialidad médica o quirúrgica.

Técnicas para la recopilación de la información.
La población a la que se le aplicará este instrumento se determinará con base en el número de alumnos de primer, segundo y tercer grado de las diferentes especialidades (básicas y terminales) inscritos en el Hospital General: “Dr. Manuel Gea González” de la SSA
El instrumento, contendrá cuatro partes:
I. Datos generales:
Sexo
Edad
Grado en que está cursando
Especialidad
Universidad de la que proviene
Pública o privada

II. Datos acerca de la proporción de los contenidos académicos y tiempo de estancia en servicios hospitalarios durante su carrera de medicina:
a. La proporción de tiempo dedicada a los ciclos básicos y clínicos (de estancia hospitalaria)
b. La proporción entre las materias: de especialidad; sobre las materias con enfoque social y preventivo y sobre administración de servicios de salud

III. Sobre la medicina “reactiva” y la medicina “proactiva”
a. La enseñanza y concepto del “enfoque de riesgo”
b. Concepto sobre el enfoque de riesgo

IV. Impactos a la salud

La recolección de la información será a través de entrevistas breves, a un número todavía no determinado de recién egresados, condición sine cuanon para poder ser incorporado a la entrevista.

Alcances y limitaciones de la investigación/evaluación.
Este levantamiento de información pretende conocer la opinión y conocimiento que los recién egresados de las carreras de medicina tienen acerca de la estrategia predominante para atender la salud de los mexicanos.
Con base en la manera como la medicina nos es “enseñada”, los egresados la practican y la población la asume. Este conocimiento pretende servir de base para observaciones e intervenciones ulteriores. Me parece que, a pesar del discurso político y social sobre la imperiosa necesidad de prever más los daños a la salud, la verdad es que seguimos atendiendo a los enfermos y frecuentemente MUY enfermos. Como un ejemplo es la indolencia del ciudadano obeso o en sobrepeso que “no se asume enfermo”, o el hecho de diagnosticar al diabético después de 7 años de serlo, en promedio. Las consecuencias son desastrosas; pero seguimos así.

Una gran limitación del método, es lo concreto del grupo a encuestar. Esto, si bien lo determina la duración del propio semestre de la Maestría, es evidente que acota sus resultados. En buena medida, la muestra, si bien es válida, tiene limitaciones de representatividad.

El valor de la exploración está representado por la evidencia que posiblemente se pueda recoger con la misma. ¿Realmente al médico mexicano, en su mayoría, se le enseña mayoritariamente a reparar y a paliar los daños a la salud? ¿Hay conciencia en los médicos, en lo general, para evitar la progresión de daños con base en la aplicación el enfoque de riesgo?

Recursos necesarios para llevar a efecto el proyecto.
Financieramente serán recursos muy limitados, ya que pretendo, con el apoyo de las autoridades de Enseñanza del Hospital General “Dr. Manuel Gea González” de la SSA, enviar y recavar la información por medio del correo electrónico.
El listado “censo” de médicos lo obtendré de esta misma dependencia.
El análisis de los datos podrá hacerse en sistema de cómputo de tipo Excel, para obtener resultados en números reales y relativos.

Referencias:

1. Dorothy A. Andriole, Mary E. Klingensmith and Donna B. Jeffe, Who Are Our Future Surgeons? Characteristics of Medical School Graduates Planning Surgical Careers: Analysis of the 1997 to 2004 Association of American Medical Colleges' Graduation Questionnaire National Database, Journal of the American College of Surgeons 2006;203,(2):177-185.

2. Rachael Callcut, Michael Snow, Barb Lewis and Herbert Chen, Do the best students go into general surgery? Journal of Surgical Research 2003;115(1):69-73.

3. Sara B. McMenamin, Julie Schmittdiel, Helen A. Halpin, Robin Gillies, Thomas G. Rundall and Stephen M. Shortell, Health promotion in physician organizations: Results from a national study, American Journal of Preventive Medicine 2004;26(4):259-264.

4. Nurcan Ilksoy, Renee H. Moore, Kirk Easley and Terry A. Jacobson, Quality of Care in African-American Patients Admitted for Congestive Heart Failure at a University Teaching Hospital, The American Journal of Cardiology 2006;97(5):690-693.

5. Cheryl Dellasega, Paula Milone-Nuzzo, Katherine M. Curci, J.O. Ballard and Darrell G. Kirch, The Humanities Interface of Nursing and Medicine, Journal of Professional Nursing 2007;23(3):174-179.

6. Comité Central, Instituto para la Educación Médica Internacional. Requerimientos mínimos globales en la educación médica. Instituto para la Educación Médica Internacional, White Plains, Nueva York, EEUU Medical Tacher, 2002;24(2):130-135.


Fuentes consultadas:
1. Porcentaje de defunciones generales por sexo y principales causas, 1990 a 2006.
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/rutinas/ept.asp?t=mpob45&s=est&c=3222

2. Consejo Nacional de Población. La situación demográfica de México 2000. México, Consejo Nacional de Población. Situación actual de las y los jóvenes en México. Diagnóstico sociodemográfico. México, D.F: CONAPO.

3. Análisis comparado de los sistemas de salud de los países andinos y el caribe.
Tendencias de la configuración y reformas de los sistemas de salud, en:
http://www.revmed.unal.edu.co/politicas/tendencia.htm

4. Encuesta Nacional de Nutrición y Salud. Instituto Nacional de Salud Pública de México.
http://www.insp.mx/ensanut/

5. Moore, Michael: Sicko; la negligencia médica, Filme de 2007.




No hay comentarios: